viernes 24 de abril de 2009

The Spirit

Dicen que escribir un artículo negativo sobre una película es lo que más nos gusta a los críticos. Lo más fácil de escribir y divertido de leer según el maestro Ego. Lo primero no debería ser verdad.


The Spirit (2008) de Frank Miller es la adaptación cinematográfica del cómic de Will Eisner. No sé como será la novela gráfica pero por su bien esperemos que este filme sea su pésima adaptación. La película narra como un detective que no puede recibir daños físicos tiene que investigar un robo y a la vez enfrentarse a su archienemigo el Dr. Octopus.


Sí, partimos de una premisa muy sencilla que realmente no tiene más trasfondo que lo narrado hasta ahora. Y el poco interés que pudiera tener el pasado de sus personajes o la resolución de su misterio se pierde nada más ver que nada tiene gracia.


Pero hemos visto muchas películas que con un planteamiento tan simple como este se han convertido en obras maestras (o bueno, casi). ¿Cuál es su problema entonces? Fundamentalmente el supuesto humor del que quiere hacer gala el filme. Pero es que es una comedia tan infantil que hasta a los niños se lo parecerá.


Y esto es lo que más te despega de la pantalla. Es posible que no sepa encontrar el género adecuado. Arranca como un filme negro, mezclado con superhéroes, tipo Watchmen, pero enseguida se desinfla con unos diálogos imbéciles y unos chistes de ingenio que no lo tienen.

Todo esto produce mucho más dolor cuando te das cuenta de que la película tiene una factura técnica y estilística impresionante. Bebiendo mucho de Sin City (tal vez hayamos descubierto quien fue el verdadero genio tras esta obra), la cámara suele estar bien colocada y el juego blanco y negro con el toque de color de la corbata roja es una delicia.


Y aguantamos hasta el final por un magnífico Samuel L.Jackson que aún teniendo un personaje que carece de muchas cosas nos otorga perlas como el discurso vestido de nazi (¿el único momento en el que te ríes de verdad?).


Una gran decepción después de un buen trailer (que engañosos pueden llegar a ser). Una pena que Frank Miller fracase en su estreno como director. Una desgracia desaprovechar un estilo impecable en manos de un guión idiotizante y carente de valor. Una puñetera pérdida de tiempo escribir esta crítica ante algo tan insustancial. Perdona por estafar tu tiempo.

Néstor García

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