martes 13 de mayo de 2008

Iron Man

Es una verdad de Perogrullo y por ende, imposible de discutir (bueno salvo que lo hagas con una pared) que no puedes pedirle peras al manzano. Pero, ¿a qué sí puedes pedirle manzanas que no estén podridas?

Iron Man (2008) de Jon Favreau, es la historia de Tony Stark, un magnate multimillonario, director de una multinacional de venta de tecnología armamentística y muy superdotado intelectualmente que tras sufrir un percance decide crear un traje de hierro contra el que combatir el crimen.

Aunque pudiera parecer sorprendente, Iron Man es una buena película que aunque si bien repite muchos clichés del género de superhéroes destaca por un reparto magnífico y un guión que a veces hasta se muestra profundo (¿en serio?).

Y es que, que el humano que encarne al hombre de hierro sea vendedor de armas da para mucho juego moral. Tony Stark comienza así el filme, un personaje brutalmente carismático, un vividor, despreocupado por todo y que defiende unos ideales que le han sido inculcados por tradición que pasan por la exaltación del orgullo patrio americano y su defensa nacional a partir de pepinazos (en verdad, es mejor disparar primero; y si puede ser sin preguntar antes, ¡exquisito!). Y que mejor que llevar a los malos al desierto pero, eso sí, los malos tienen armas americanas... mmm, ¿a alguien le suena esto o es necesario que demos unas clases de historia recién salida del horno?

El giro narrativo en este punto tira por lo fácil, es decir, que cuando a uno le saltan boñigas a la cara entonces defecar en el campo no le resulta tan agradable. Aunque cogido con hilos, el viaje al desierto nos aporta un flashback interesante al comienzo de la película (que rompe un tanto los esquemas narrativos de este tipo de producciones) pero también un metraje que bien sabe a arena. Para los que hayan tenido el gusto, ya saben, difícil de masticar, insípida, molesta y odiosamente ardua de escupir.

Pero de nuevo sobre el asfalto, la película rueda mucho mejor. Por un lado, el atractivo típico del amorío entre personajes (cuya solución se antoja lejana al género lo que divertirá en grado sumo a los amantes de lo no-estrictamente-comercial). Destacar en este punto a la más que correcta Gwyneth Paltrow que encarna a un personaje discreto pero que paradójicamente está colmado de atractivo. Por otro, la típica exaltación de la amistad (no surgida de una borrachera aunque bien podría serlo) con un personaje que se presume de una explotación mayor en futuras secuelas (que las habrá) pero que da una réplica seria a la comicidad que rezuma el filme y lo hace más llevadero. Estoy hablando de Terrence Howard. Por último, Jeff Bridges, con un rasurado total y aunque dando vida a un personaje predecible, llena la pantalla en los minutos que le ofrecen (eso sí, nos quedaremos con las ganas de que se eche un peta por los buenos tiempos del Gran Lebowski).

No se crean que me olvido del genial y por suerte recuperado Robert Downey Jr. Su elección, en un principio, podría ser de lo más extraña para un filme de estas características pero da la casualidad de que su participación es lo que probablemente hará que los puretas no insulten en exceso al producto. Downey parece interpretar a un alter ego. Digámoslo sin el latinajo, cualquiera con cierta perspicacia e interés por las biografías se dará cuenta que la reconducción moral es muy similar en la persona y el personaje. Dicho lo obvio, Downey acoge muy bien su papel de héroe, pero lo hace con un chispazo de ambivalencia moral, otro de descaro y mucho humor. Sencillamente magnífico, es la mejor persona que enmascara a un superhéroe y lo digo tanto en términos interpretativos como narrativos.

Este punto convierte e Tony Stark en uno de los personajes más jugosos del género Marvel (y sucedáneos) y todo ello porque aquí sí (y no como en Spiderman 3, ojala triste epitafio de una saga que empieza a oler a podrido) el personaje tiene disquisiciones morales que aunque simplistas, no están cargadas de una retórica absurda y una filosofía de centavo vomitiva. Cierto es que, no se desarrolla una idea magnífica, pero si al menos “el gran público” puede comprender que la mejor forma de alcanzar la paz curiosamente no es la guerra y que la mejor forma de defenderse curiosamente no es atacar. Aunque bueno, a los malos malísimos, y siempre pensado con ideal de Robin Hood, tendremos que despacharlos a hostias.

Curioso enlace este, el de las hostias. Y es que toca mencionar unos efectos especiales correctos (lo propio) pero que caen en el pecado capital de no dejar ninguna escena de espectacularidad suma (sobretodo cuanto más se acerca al desenlace). Esto es, si yo digo Jungla de Cristal 4, coche y helicóptero espero que todos comprendan a que me refiero. En este apartado de la corrección entra el terreno de la dirección, donde Favreau realiza un trabajo totalmente de oficio y que por ello debe ser de alabanza. Fundamentalmente porque la película es muy visual, no hace excesivas trampas y es agradable de ver. Aunque un poco de barroquismo no le hace mal a nadie (aunque para hacerlo mal mejor tirar por lo fácil y bien hecho).

Extraña no es solo la aparición de Stan Lee (esto también es muy propio) sino que el peso de la película lo lleve Tony Stark y no Iron Man. Esto puede defraudar a los más palomiteros, pero aportan un toque original, que combinado con buenas dosis de humor, una banda sonora cañera (sí señor para el que eligiera AC/DC), un actor de sobrada carisma y ciertas dosis de profundidad, tendrá el gusto de contentar a todos y dejarles con ganas de más. Un más que no se puede ver en esta primera película.

Eso sí, el apetito está creado y reforzado con un final que no respeta la usanza, lo que se agradece y deja un toque abierto y un colofón mayúsculo. Pero no pidan más.

Néstor García

www.deformacionprofesional.org

4 comentarios:

Orlando dijo...

Buena para divertirse y pasar un buen rato... y sin efectos secundarios desagradables además. A veces me pasa después de ver películas basadas en comics o simplemente películas de esta rama del género fantástico, que me da pereza, tedio, o cualquier sentimiento negativo. Este no fue el caso. Creo que es una propuesta digna de cómo se pueden reflejar las situaciones basadas en sentimientos y en aspectos humanos, independientemente de que sea sobre una base fantástica. En lo personal, la recomiendo, creo que está bien lograda y tiene elementos para gustar a los seguidores del género, pero también a cualquiera. Como siempre Néstor, felicidades por tu extensa crítica.

Néstor dijo...

Lo siento por la tardanza. Espero que compartas como yo la de enteros que gana este filme gracias a Robert Downey Jr.

Muchas gracias como siempre por tus comentarios.

Néstor García
www.deformacionprofesional.org

javi jaen dijo...

MUY ABURRIDA!!! mira k para k yo me duerma en una peli... me dormi!! con lo cual no digo k sea mala.. lo k digo esque es demasiado aburrida!!!

pd:nucleares del 87 nunca mueren

Néstor dijo...

Ya me parecía a mí que tu actitud estaba durando demasiado.

Un saludo.
¡Esa nucle!

Néstor García
www.deformacionprofesional.org