jueves 16 de agosto de 2007

SED DE MAL (2)El cine negro

Sed de mal es una de las tres película que se inscriben en el ciclo en negro de Orson Welles junto a El extraño (The Stranger) y La dama de Shangai (Lady from Shangai). Además, Sed de mal es considerada como la película que cierra la edad de oro del cine negro en 1958.


Luis García Jambrina comenta, basándose en ideas de Cattrysse, que la etiqueta de “negro” nació en Francia en 1945 como novela negra y se debió a que el editor Marcel Duhamel publicase las novelas de Hammett, Cain o Chandler en la colección Gallimard. Está distinguía la temática de las obras por los colores de las tapas y las novelas de estos autores se editaron con tapas negras.


¿Pero por qué nació el cine negro? Reflexionemos un poco a partir de algunas de las ideas de Román Gubern. Debemos comenzar diciendo que el nacimiento y esplendor del cine negro se dio en EEUU. No se puede entender cine negro sin conocer el contexto histórico en el que nos movemos.


En primer lugar, nos encontramos en plena posguerra de la segunda guerra mundial, la cual había producido cerca de 60 millones de muertos y otros tantos mutilados, heridos o con problemas psicológicos, además de todas las familias que habían quedado rotas.


En segundo lugar, se está creando una neurosis colectiva en la sociedad norteamericana como consecuencia de la guerra y el crecimiento de poder del sistema comunista soviético, lo que está produciendo un sentimiento de terror en la población y la creación de un demonio comunista que se opone, según ellos, a los ideales norteamericanos. Para entender esto basta con citar las palabras del actor Adolphe Menjou que afirmaban que comunistas eran “todas las personas con ideas no americanas”.


Esto desembocó en la creación del Código Hays de censura en 1930 y de la Comisión de Actividades Antiamericanas que se encargó de meter miedo dentro del mundo del arte para que los autores se delataran unos a otros de ser comunistas y elaborar así unas listas negras a las que si pertenecías nadie te ofrecería trabajo, serías mal visto y podrías sufrir multas e incluso penas de cárcel. Esto produjo el éxodo, que no se si denominar voluntario o forzoso, a Europa de genios de la talla de Orson Welles, Charles Chaplin, Joseph Losey o Jules Dassin. La comisión llegó a tener en sus listas negras a 324 personas y el Código Hays obligaba a la censura de muchos filmes. El código comenzaba con “no se autorizará ningún filme que pueda rebajar el nivel moral de los espectadores” y promovía cosas tan inverosímiles como: “toda alusión al sistema capilar, incluidas las axilas, está prohibida”.


Pero esto no es todo. En 1952 la resaca de la guerra produjo un incremento exagerado de la criminalidad en EEUU que alcanzaría la inquietante cifra de un delito grave cada 15 segundos.


Toda está neurótica situación y el éxito que cosechaban las novelas ya citadas de Cahndler o Hammet creó la moda del cine negro que se inauguró con la película de Jonh Huston “El Halcón Maltés” en 1941.


Dice Gubern que “de la obra de Welles saqueará el cine negro con todo descaro sus elementos estilísticos”, por ello analicemos la película Sed de mal y veamos cuáles son algunos de los aspectos más significativos del cine negro, los cuales podemos admirar en este filme, basándonos en los atributos de cine negro expuestos por Michael Cieutat:


  • El crimen y lo criminal, vistos desde el otro lado, desde dentro: En la película el crimen se ve tras la mirada de un policía corrupto que entra a formar parte del crimen y de un fiscal mexicano que entraría dentro del racismo implícito que se desprende de la temática del film.


  • El predominio de la ciudad y la noche: Aquí cabe matizar lo que afirma José Luis Sánchez Noriega a que el lugar dónde pueden desarrollarse estos filmes sea “la frontera terrestre o marítima como lugar de equilibrio inestable”. La localización en este caso es en una ciudad fronteriza donde encontramos desde policía corrupta, hasta familias mafiosas (los Grandi) metidos en el negocio de las drogas. En la película casi siempre es de noche o por lo menos las escenas cenit de la misma surgen en la nocturnidad. Incluso cabría decir que las escenas relevantes que surgen de día, como el interrogatorio a Sánchez, se llevan a cabo en una habitación con las persianas bajadas, cerrada, opresiva y con muy poca luz.


  • La figura de la mujer fatal, punto que se desarrollará en un capítulo aparte y que puede entrañar cierta polémica ya que la mujer fatal no es tanto la que se vale de sus artimañas para convencer y seducir al hombre, que también, sino que resulta ser una mujer reivindicativa y contestona adelantada, tal vez, a su época.


  • El policía corrupto: un punto sin ninguna duda. En la película el policía corrupto es Hank Quinlan, que se sirve de su puesto para resolver casos manipulando pruebas. Está interpretado por el mismo que dirige, Orson Welles.


  • La moral ambigua que se desprende de los personajes y las historias: tal vez uno de los puntos más interesantes en el film, ya que se presenta ambigüedad a muchos niveles, el moral, el cultural, el geográfico, el vital…


  • El carácter antiheroico y perdedor de los protagonistas: Lo diremos posteriormente pero Quinlan representa el antihéroe por naturaleza, es un policía que se salta la ley, además de el perdedor nato, matan a su mujer y el no puede hacer nada y al final del filme se ve traicionado por su mejor amigo y además es inculpado y asesinado en el caso que está llevando a cabo.


  • El reforzamiento del erotismo, en muchos casos mezclado con la violencia: se puede comprobar en la figura de la actriz Janet Leigh en ropa interior en la habitación del hotel, que se combina con las escenas en la que van a maltratarla o con el asesinato de Joe, el jefe de los Grandi, en la misma cama en la que ella se encuentra drogada.


  • El determinismo: podemos definir determinismo como la doctrina filosófica que postula que toda acción está determinada por una irrompible cadena causa-consecuencia. No hay milagro ni ocurren sucesos al azar. Esto puede contemplarse en numerosas secuencias: Quinlan se deja el bastón en la habitación donde asesina a Grandi, posteriormente es pillado por ello; Vargas tira una caja de zapatos vacía por lo que posteriormente descubre que la trama que planea Quinlan es una corrupción de las pruebas del delito, etc.


  • El pesimismo: Quinlan fue alcohólico antes del tiempo fílmico y volverá a serlo durante este ya que ve que sus servicios en la policía han sido menospreciados, que su mujer a muerto y no se ha hecho justicia, que su amante no le desea por haberse convertido física y mentalmente en lo que es ahora y así constantemente. Esto se une a la siguiente idea.


  • Los finales equívocos y por lo general desgraciados: al final de la película mueren tanto el supuesto malo(Quinlan) como el supuesto bueno (su ayudante), por querer llevar a la justicia a su mejor amigos. Es un final equívoco ya que descubrimos al final del filme que aunque los métodos de Hank Quinlan no eran los correctos el llevaba razón en la acusación al sospechoso. Esto se convierte en pesimismo ya que muere el que lleva razón y también el que trata de ayudar por lo que quedan muy pocas salidas.


  • Las intrigas complejas, enrevesadas o confusas: en ocasiones a lo largo de la película, uno puede sentirse perdido debido a la cantidad de nombre; además suceden muchas acciones en varios lugares en muy poco tiempo lo que puede desconcertar al espectador; y a esto se suma la ambigüedad tanto moral como temática que se presenta en todo el largometraje, poniendo al público en una situación de confusión tanto en los valores como en la trama.


  • El cinismo expeditivo de los diálogos, escuetos y contundentes: esto podemos traducirlo en una frase genial que expresa el personaje de Orson Welles en el interrogatorio a Sánchez: “Anoche una anciana recogió un zapato en la calle y tenía un pie dentro. Queremos hacerte pagar por eso”. Sobran las palabras.

Cabe decir, según comenta Noriega que “el lenguaje elíptico y críptico del propio relato tiene que ver con los problemas de censura política y comercial que sufren los realizadores”. Con esto hace referencia a la censura tanto sexual como el impedimento a que las autoridades legales y policiales salieran en mal lugar descrito en el Código Hays de 1930; y también a que las películas de cine negro estaban consideradas como producciones de bajo coste.


  • Las atmósferas opresivas: tanto el pueblo, como las habitaciones y en especial el hotel donde se aloja Susan, transmiten un sentimiento opresivo incrementado por el uso de la luz, el blanco y negro, el humo, la trama, la caracterización de los personajes… todo ello hace que sintamos una opresión que resulta incómoda para el espectador pero beneficiosa en el computo tanto ambiental como argumental de la película.


  • La herencia del expresionismo: gracias a que muchos de los escenógrafos, encargados de la iluminación, realizadores… provienen de centroeuropa y se han exiliado de esta debido a la guerra. Además responde a la lógica de este cine: las sombras, la oscuridad, el claroscuro, traducido como dualidad y ambigüedad moral, y en muchas ocasiones el bajo presupuesto de estos proyectos.


  • El juego de las sombras y el claroscuro que termina desembocando por lógica y necesidad en el empleo del blanco y negro: y esto es obvio en la película de Welles expresando lo que se afirmó en el punto anterior, la dualidad y la ambigüedad.


A todo esto deberíamos sumar otra característica con las que alecciona Noriega sobre el cine negro:


- Los conflictos y la criminalidad vienen determinados por un contexto social: que mejor contexto que el racismo existente en la zona fronteriza entre EEUU y México, determinado por numerosas razones como dígase la muerte de la esposa de Quinlan a manos de un mexicano o la simple educación cultural de ambos pueblos.


Cabe concluir con la reflexión que hace Noriega: “Probablemente el rasgo definitivo que caracteriza el cine negro sea una visión dual de lo real, la consideración numérica de que por debajo del orden aparente existe una realidad- de mayor calado y más importante- que tiene un talante sustancialmente conflictivo.” Con ello se abre los ojos a una realidad más real a la establecida, más compleja y entendida no solo como una sucesión de momentos felices que nos ofrece un happy end (al que nos tiene acostumbrados el cine norteamericano), sino de momentos duros, de estamentos destrozados y de conflictos que no tienen solución o que simplemente no terminan siendo felices y comiendo perdices.

Néstor García

Deformación Profesional

1 comentarios:

Anónimo dijo...

creo que has hecho un analisis perfecto! gracias!!!